Censura al croissant
Aquí falta la prohibíción de comer croissanes, estarán contentos los franceses.
Hace unos días un urbano multó a un chico por darle un bocado a un croissant mientras estaba parado en un semáforo dentro de su coche. El chico ,cómo es lógico pensó que era un broma y miraba alrededor buscando la cámara oculta, pero nada más lejos de la realidad. No era ninguna broma, el urbano lo multó porqué decía que esta acción distrae de la conducción..¿ Qué dónde? pues en Barcelona, ¿ dónde va a ser? La maravillosa ciudad de la prohibición, donde solo los guiris pueden vomitar y tirar botellas por la calle.
Nadie sabía de la existencia de la prohibición de ingerir comida en tu habitaculo con ruedas..Todo fue una presunción, el urbano presupone que esta acción te distrae terriblemente, al parecer si ingieres bollería te impide ver las líneas blancas de la carretera o te impide accionar el intermitente. El conductor también puede presuponer que tal agente de la ley es un gilipollas o la reencarnación del mismisímo generalísimo, pero no, nosotros no podemos presuponer, solo pagar multas y más multas...dento de poco nos multarán por pensar, por imaginar o por tocarnos la oreja izquierda...por supuesto, los posters de las tetas de la mujer de Karembeu en un poster publicitario o el culo de Kate Moss no distrae en absoluto, ni los problemas que tenemos los catalanes para llegar a fin de mes tampoco distraen....pagamos por estar distraidos...las prohibiciones de esta maravillosa urbe ya nos han hecho olvidar que somos personas y no borregos, ya hemos perdido la esencia reivindicativa del ser social, precisamente porqué estamos distraidos pensando y siempre atentos para no cometer ninguna infracción...