A tres horas y veinte caballos de tí...
A tres horas y veinte caballos de tí me situo para verte y olerte. Porque pensarte así es tan romántico como absurdo porque si me acerco más no sabré quién es quién, si tu de mí o yo de tí.
Porque lleno de música el tiempo que va a faltarme para conocerte, los sueños que no han sido suficientes para tenerte ni los despertares que tendrás que obligarme a protemerte.
A tres horas y veinte caballos de tí dibujo las líneas de la mano paralelas. Porque si te calco no sabré distinguir el de del desde y el comnigo migo es.
marioemre dijo
Cuando quieres las letras no te brotan porque las llevas impresas.Y vaya edición de ideas más salvajemente concebida.Si es que cuando te pones te pones.Hazlo más a menudo,bonica,que los demás terrestres también sentimos que alguna vez nacimos.
21 Julio 2008 | 11:32 PM