Hagámos un F5, de nosotros,

busquemos los clusters, más ocultos del epicentro, menos cristalino.

Bajemos cremalleras, abramos camisas, subamos faldas y destrocemos botones. Bajando la frente, subiendo los ojos, abriendo los puños a las salivas.

El control Z no es más que una previsión vetada del antojo, una equivocación examinada con anteojo, un error vacui del enojo enojado con peligro de enajenación.

Sabotaje a los ácaros de la espontaneidad, un debe haber a o.