Con bombo y sin bombín espero encontrar alguna percha que sean tan inocente como Chaplín. Una percha que sujete el esqueleto que mi barriga mueve hacia arriba.
Con bombo y sin bombín he perdido el bastón que me sostenía, me lo tragué atravesado cuando me hizo la zancadilla, con él me sostenía hasta que dejé de ser sostén, con él vivía y con él me arrastré
Escribe un comentario